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Hoy en día la formación profesional tiene una entidad propia y una categoría como jamás había tenido con anterioridad. La F.P. actual ya no es el refugio de los fracasados, de los que no podían seguir los estudios de Bachillerato o universitarios. Hoy, los alumnos eligen el camino de la F.P., por lo que en sí misma ofrece; y ofrece una enseñanza de calidad, altamente diversificada y altamente cualificada.
Un poco de historia.
Antes del s. XIX la formación profesional estaba integrada dentro del sistema gremial de los oficios. Con el proceso de industrialización que se opera en Europa de forma arrolladora y con menos pujanza en España a partir del siglo XIX el sistema gremial sufre un importantísimo declive lo que hace que se produzca un vacío casi total en la preparación de las personas para ejercer los distintos oficios.
Es a mediados del siglo que nos ocupa que el estado inicia los primeros pasos para, de una manera sistemática, organizar la F.P. La ley Moyano, por primera vez, define y organiza la formación profesional en dos niveles: inferior y superior.
Con esta base legislativa aparecen las escuelas de arte y oficios que dan una orientación práctica hacia ciertos oficios y profesiones. En Pamplona y a través del Reglamento de 1928, la escuela de artes y oficios se acerca al mundo de la producción incluyendo en sus planes de estudios un año de prácticas obligatorias en los talleres y negocios de la ciudad.
Leyes que atienden y desarrollan la formación profesional son “El Estatuto de Enseñanza Industrial de 1924, el Estatuto de Formación Profesional de 1928, la Ley de Bases de Implantación y Regulación de la Enseñanza Media y profesional de 1949 que implanta un Bto. Laboral de cinco cursos de duración y que tenía cuatro especialidades: agrícola-ganadero, industrial-minero, marítimo-pesquero y femenino. En 1955 se promulga la Ley de Formación Profesional Industrial En la que se deslindan las funciones de las Escuelas de Artes y Oficios y las Escuelas de Aprendizaje y Maestría Industrial, éstas se estructuran en tres ciclos diferentes y complementarios: Preaprendizaje Industrial de dos años de duración, Oficialía Industrial (tres años) y Maestría Industrial (dos años). Hasta ese momento dos fueron las escuelas de Formación Profesional que habían llevado la responsabilidad de la formación profesional de los navarros con gran acierto cubriendo la demanda de mano de obra cualificada de la incipiente sociedad industrializada; las dos de ámbito privado: en Pamplona los Salesianos desde 1927 y en Tudela la Escuela Técnica Industrial regentada por la Compañía de Jesús desde 1948 las dos con convenios y financiación de la Diputación Foral. A partir de 1957 se crearon las Escuelas Comarcales de Oficialía Industrial de Estella, Tafalla, Alsasua y Lumbier y en la década de los 60 Virgen del Camino de Pamplona, las de Elizondo, la Barranca, Vera de Bidasoa y Leiza, en los años 80 el mapa escolar se completaría con las escuelas de Huarte, Pamplona, Corella, la escuela Agrícola de Villava, Sección de F.P. Sanitaria Roncesvalles, completándose las de Lumbier y Elizondo con el 2º grado de F.P.
Con la ley General de Educación de 1970 la Educación Obligatoria se extiende hasta los 14 años y la F.P., por ella regulada, no se llevaría nunca a efecto. Es a través de la promulgación de la LOGSE, en 1990, que la F.P. adquiere la importancia, el impulso y la estructura que actualmente tiene.
La realidad actual es que casi 8000 alumnos están inscritos en alguna de las especialidades que ofrece la F.P. en 25 centros distribuidos por toda la geografía Navarra.
La F.P. una solución a la demanda de una mano de obra cualificada y de mandos intermedios, que la empresa necesita.
Está claro que la Universidad no cubre muchísimos espacios que el mundo de la producción, de las nuevas tecnologías y de la empresa, demanda. Por eso debe existir una oferta educativa que dé respuesta a esos problemas y esa oferta educativa la proporciona la Formación Profesional.
En este aspecto es muy importante la colaboración de la empresa y el mundo de la F.P. No se puede trabajar en educación de espaldas a la realidad que la envuelve y esto es mucho más verdadero en F.P. Por consiguiente el mundo de la producción y el de la educación tienen que trabajar íntimamente unidos. La empresa debe hacer estudios de prospectiva para conocer por donde va la demanda de los productos que debe elaborar y trasladarlos a las autoridades educativas para que oferte estudios que den respuestas a esas demandas.
En Navarra gozamos de una situación de privilegio en ese sentido ya que 1200 empresas han suscrito un convenio de colaboración con las autoridades educativas responsables de la F.P., en ellas, alumnos en prácticas, completan su formación académica.
De esta íntima colaboración se obtienen excelentes frutos ya que el 90% de los titulados en F.P. encuentra trabajo en el primer año después de su graduación. De ellos más del 50% logra un puesto relacionado con su especialidad y el 20% consigue un puesto fijo en ese tiempo.
La F.P. una salida digna para muchos alumnos a quienes lo práctico, lo manual interesa mucho más que el ejercicio puramente intelectual.
No todo el mundo tiene capacidad para todo. El hombre es un ser limitado y su inteligencia no es algo monolítico, no funciona como un todo sino que son distintos aspectos, factores, los que la componen destacando unos más que otros en unas personas y otras. Así, los que destaquen en razonamiento abstracto tendrán más posibilidades de alcanzar resultados mejores en las especialidades en las que predomine lo teórico sobre lo práctico mientras que tanto el razonamiento mecánico como la orientación espacial permitirá desarrollar las habilidades que el mundo de la F.P. requiere. No tiene porqué ser mejor considerados socialmente unos aspectos de la inteligencia sobre el resto. La historia nos demuestra que personas que en sus años de estudiantes no fueron ni mucho menos lumbreras han destacado con posterioridad en el mundo de la creatividad y de la empresa.
Importancia de conocerse a sí mismos.
Tenemos tiempo suficiente a lo largo de nuestra escolaridad obligatoria, es decir, hasta los dieciséis años, para conocernos a nosotros mismos, discernir cuales son nuestras aptitudes, qué es lo que más nos gusta, qué cosas hacemos a nuestra plena satisfacción para poder decidir en la etapa de la enseñanza post obligatoria ¿cuál es nuestra vocación? ¿Para qué estamos mejor dotados? Son las preguntas que nos debemos de hacer a la hora de elegir nuestros estudios posteriores. Es un error elegir estudios por la importancia más o menos grande que la sociedad atribuye a las diferentes carreras. Muchas veces no se nos hace fácil la elección porque existe divorcio entre las aptitudes de las personas y sus actitudes, habremos acertado cuando podamos hacer coincidir aquello para lo que estoy más capacitado con lo que a mí me gustaría estar más capacitado.
La gran diversificación de la oferta educativa de F.P.
Puesto que el mundo tanto de la pequeña, mediana o gran empresa, está muy diversificado la oferta educativa quiere acercarse lo más posible a esta realidad, para ello, desde los estamentos educativos, deben dar respuesta a esa demanda de la sociedad.
Por eso entre los 21 centros públicos y cuatro centros privados con que cuenta nuestra comunidad se proporcionan los medios para atender a 20 grandes grupos de actividades que permiten que los alumnos sean formados en 135 especialidades. Es así como se atienden a la formación de los alumnos en las siguientes actividades que tienen acogida dentro del mundo productivo:
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Actividades Agrarias
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Físicas y Deportivas
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Administración
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Artes Gráficas
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Comercio y Marketing
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Edificación y Obra Civil
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Electricidad – Electrónica
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Fabricación Mecánica
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Hostelería y Turismo
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Imagen Personal
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Industrias Alimentarias
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Informática
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Madera y Mueble
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Mantenimiento de Vehículos Autopropulsados
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Mantenimiento y Servicios a la Producción
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Química
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Sanidad
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Servicios Socioculturales y a la Comunidad
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Textil, Confección y Piel
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Artes Plásticas y Diseño.
Esta es la amplia oferta que se realiza desde los centros educativos de Navarra, a través de la cual se trata de dar respuesta a la demanda actual de las empresas de nuestra comunidad. Esto no constituye ningún coto cerrado ni inamovible ya que en cada momento deberemos ajustarnos a la situación real del mundo productivo.
Hay otras muchas especialidades que se pueden cursar pero que responden a necesidades diferentes a las de nuestra comunidad, por eso, el alumno que esté interesado, deberá acudir a centros diferentes a los nuestros y que puedan responder a las expectativas de cada cual. No es lógico, por ejemplo, que se le pidan especialidades del mar a nuestra comunidad que no cuenta con costas.
¿Existen otras posibilidades de formación?
Los programas de iniciación profesional y las unidades de currículo adaptado intentan dar respuesta a situaciones personales que hacen que algunos alumnos, por diferentes motivos, no pueden seguir una enseñanza reglada
Los Programas de Iniciación Profesional (P.I.P.), ofrecen una formación básica y una orientación profesional concreta. Tienen una duración de uno a dos cursos y se ofrecen diferentes áreas de actuación como las relacionadas con la jardinería, albañilería, electricidad, peluquería, hostelería, sanidad, automoción y las que la demanda social pudiera reclamar en lo venidero.
¿A quienes van destinados? A estos cursos acceden alumnos entre 16 y 18 años que no han obtenido el título de Graduado en Enseñanza Secundaria y tienen como finalidad el propiciar al alumnado una mejor preparación para el trabajo y por lo tanto disponer de más posibilidades de encontrar empleo. También se les deja la puerta abierta para que puedan incorporarse a continuación a los Ciclos Formativos Profesionales de Grado Medio, a través de una sencilla prueba.
Este curso hay en funcionamiento en Navarra 44 P.I.P., 14 de ellos de dos cursos de duración y 30 de un curso, a los que asisten, en total, 697 alumnos. A estos programas se les llama, fuera de Navarra, Programas de Garantía Social.
Las Unidades de Currículo Adaptado (U.C.A.) Son una medida de atención a la diversidad del alumnado, puesta en marcha en Navarra el curso 1996-97 y que han tomado como modelo otras comunidades autónomas.
Están destinadas al alumnado con más de 14 años que, tras haber sido atendido previamente con otras medidas más normalizadas, presentan un retraso escolar manifiesto asociado a problemas de adaptación al trabajo en el aula y a desajustes de conducta que dificultan el desenvolvimiento de las clases. El equipo docente considera que existe además un grave riesgo de abandono del sistema escolar.
Duran un año y su misión esencial es la socialización de los alumnos. Estas unidades están atendidas por profesorado que imparte una enseñanza globalizada y por profesores de taller, que ofrecen enseñanzas y actividades eminentemente prácticas.
Si desarrollan las capacidades previstas de forma adecuada, los alumnos pueden optar, a continuación, a la diversificación curricular dentro de los centros ordinarios o de lo contrario, con la acreditación correspondiente, pueden incorporarse a Programas de Iniciación Profesional.
Durante este curso, se encuentran en funcionamiento 23 unidades en toda Navarra, 7 en Institutos públicos, 5 en colegios concertados y 11 en entidades sin ánimo de lucro, que atienden a 220 alumnos en total.
En Navarra la F.P. no termina con los estudios reglados.
La formación continua, como objetivo prioritario para las empresas y para los trabajadores y que tanto el Gobierno como los sindicatos han hecho suyo, se ha ido concretando a través de distintos acuerdos desde diciembre del año 1992 al 19 de diciembre del 2000 en que tuvo lugar la firma del tercer Acuerdo Tripartito de Formación continua. Para el cumplimiento de esos acuerdos y en beneficio de los trabajadores y de las empresas, los centros de F.P., en los que se han llevado a cabo cuantiosísimos esfuerzos estructurales y de dotación de medios materiales y humanos, se pongan a disposición de esta empresa, es decir de la Formación Continua y de los programas de cualificación personal de los trabajadores que carecen de título pero que atesoran un enorme caudal de experiencia profesional. |