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EL BIEN HABLAR
¿Cómo hablamos? ¿Expresamos con claridad nuestro pensamiento? ¿Participamos en las conversaciones? ¿Podemos mejorar nuestra expresión oral?
Sugerencias para hablar mejor.
El hombre vive en sociedad y regula su actividad gracias a la transmisión de ideas y sentimientos mediante las lenguas naturales y otros sistemas de signos. Necesitamos comunicarnos y lo realizamos cuando el emisor envía una información a un receptor y éste la recibe, la descodifica y la comprende.
Rompemos a hablar desde muy pequeños. Nuestros padres nos introdujeron en los primeros sonidos y palabras. Después, la escuela, profesorado y compañeros, nos enseñó a hacerlo con más amplitud y propiedad. Más tarde el profesor/a de Lengua y Literatura se propuso que su alumnado hablara con arreglo a unas normas y con cierta soltura y elegancia.
Así como la expresión escrita tiene grandes modelos y se ejercita y comenta en las clases, la expresión oral se topa con más dificultades. No hay modelos, no se enseña de forma sistemática, es difícil de corregir y, como consecuencia, se deja al aprendizaje individual y espontáneo.
Hasta época muy reciente, el modelo de buen uso y corrección en el empleo de la lengua formal se fijaba en grandes escritores y oradores. Sin embargo, en nuestros días, el progreso de los medios de comunicación de masas (radio, televisión, cine, revistas, etc.) ha adquirido más fuerza y se están convirtiendo en los modelos a seguir más que la familia o la clase. De este modo, el habla se usa indebidamente y aparecen errores, que se transmiten con gran rapidez por el poder de penetración de estos medios.
¿Se habla bien, mal, regular, conforme a la Norma, según los casos y situaciones? Todos estamos de acuerdo en que se puede, y se debe, hablar mejor. Que el idioma es una herramienta que si uno domina puede mejorar sus relaciones humanas y que, sin embargo, si no sabe hablar bien, con propiedad, siempre estará en inferioridad. Una persona que sepa emplear todos los registros del idioma puede utilizarlos o no; una que sólo use uno sólo, está claro que no se puede adaptar a todas las situaciones que la vida social demanda. Y, en algún momento, echará en falta esa competencia lingüística.
Todos estamos involucrados en esta tarea. La padres, los compañeros, toda la comunidad educativa, sobre todo los profesores/as, más los de Lengua, todos, como usuarios del habla, como educadores permanentes, debemos tener presente la necesidad de hablar bien y de enseñar a hablar bien.
Vamos a abordar el tema desde tres aspectos, todos los cuales deben tenerse en cuenta en todas las áreas, en los procedimientos, hábitos, destrezas y temas transversales, desde un punto de vista escolar:
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